La saga The Witcher (CD Projekt RED STUDIO, 2007 – 2015) es una anomalía dentro del mundo de los videojuegos. Son muy pocos los títulos nacidos de la literatura que han conseguido cosechar un gran éxito entre el público y la crítica. La evolución lógica de este tipo de adaptaciones pasa por la pantalla antes que por el PC o la videoconsola. Si nos fijamos en otras grandes sagas literarias como El Señor de los Anillos, Harry Potter o The Walking Dead las adaptaciones videolúdicas han sido posteriores a las adaptaciones a la pequeña y gran pantalla. Sin embargo, The Witcher ha saltado ese paso para situarse directamente en la videoconsola o el PC sin pasar por la pequeña o gran pantalla.

En honor a la verdad hay que aclarar que si existe una adaptación tanto a la pequeña como a la gran pantalla de las aventuras del brujo Geralt de Rivia. Estas adaptaciones fueron hechas para la televisión nacional polaca y no tuvieron ningún tipo de impacto fuera de sus fronteras. Este hecho es el que nos lleva a obviar este paso, ya que consideramos una adaptación a la pequeña o gran pantalla cuando se han logrado crear grandes producciones que han tenido cierta resonancia internacional. Sin embargo este punto es importante aclararlo porque volveremos a pasear por él en párrafos posteriores.

Jakub_Rebelka_Art_Illustration_150508

“The Witcher” es, sin duda alguna, uno de los grandes hitos de la literatura fantástica de nuestro tiempo. Además es una rara avis dentro de los videojuegos al pasar de las letras a los mandos sin atravesar la obligada pequeña y gran pantalla.

El paso directo desde las letras a los mandos portando y manteniendo un gran éxito puede suponer que el creador de la saga literaria ha tenido algo que ver en ello. No en vano en otras grandes sagas que han pasado de las letras a la pantalla con gran éxito y estruendo, como Canción de Hielo y Fuego, su creador, George R.R. Martin, si ha tenido una gran participación, ya sea supervisando guiones o escribiéndolos él mismo. Aunque en este caso el hecho no es igual, y a este tema es al que nos vamos a dedicar en este pequeño reportaje, la relación que mantiene el autor de las obras literarias con las adaptaciones videolúdicas de su obra. Una relación que solo podríamos calificar como insólita.

El primer hecho que debemos saber es que Andrzej Sapkowski no ha jugado nunca a un videojuego. Esta respuesta, tan clara, la ofreció en una entrevista para el portal polaco de Eurogamer el día 7 de noviembre del año 2012. Podemos pensar que se debe a su avanzada edad, 64 años en 2012, una edad en la que muy pocos de los que comparten esas cifras son jugadores habituales. Sin embargo no es así, al parecer a Sapkowski  no le interesan en absoluto los videojuegos, aunque admite que la tecnología y los gráficos son dignos de admirar, las historias que cuentan son una terrible tragedia y únicamente tratan dos acciones: “hack and slash”. Concluye la entrevista reafirmándose en que nunca ha jugado ni nunca jugará a videojuegos porque están muy lejos de su esfera de interés.

Cabría preguntarnos en este punto ¿si tampoco le interesan los videojuegos, por qué ha permitido que creen uno sobre su personaje más preciado? La respuesta, por ahora, se nos escapa, sin embargo la quedaremos en el tintero, esperando que la narración avance para ofrecer una respuesta válida. Mientras, deleitémonos con el desprecio que arroja el autor de las novelas sobre los videojuegos. En la misma entrevista afirma que los videojuegos creados por CD Projekt RED STUDIO (CPRS a partir de ahora) no pueden ser ni una secuela, ni una historia alternativa ni nada por que el único que puede escribir historias sobre Geralt es él. Por lo tanto, The Witcher I, The Witcher II: Assassin´s of Kings y The Witcher III: The Wild Hunt son únicamente adaptaciones libres de su obra creados por un surtido variado de autores, palabras literales de Sapkowski. Su afirmación llega hasta tal punto y extremo que llega a considerar imposible la adaptación de una novela a videojuego:

“But it is the book that’s the original, this book is the result of the author’s unique, inimitable talent. ‘Transfer a book into a virtual world’? Funny. It’s impossible.” 

Su postura ante la adaptación es tajante. Muchos de nosotros pensamos, y con ciertas razones, que la adaptación de las novelas a videojuegos han podido tener como consecuencia un aumento en las ventas de los libros de Sapkowski. No en vano las cifras de jugadores y lectores distan mucho de ser iguales. Las más de ocho millones de copias vendidas de videojuegos sobre The Witcher quizás hayan tenido cierto impacto en la consideración del autor sobre el medio digital. Craso error: “I believe it is the success of my books that significantly affects the popularity of the games”. Sin embargo accede a admitir que ha tenido cierto impacto positivo en su popularidad internacional. Aunque ha conllevado ciertas asperezas, como por ejemplo la inclusión del arte del videojuego en las portadas de sus libros, o la presentación de estos como productos secundarios nacidos de los videojuegos, aspecto que deplora el autor de las novelas. E incluso otros hechos como por ejemplo la no inclusión de un mapa del mundo de Geralt de Rivia en ninguna de las novelas y la aparición de este en los videojuegos desde un principio, por motivos lógicos de desarrollo.

the_witcher_3__wild_hunt_fan_art_by_mariusbota-d8up76q

La relación entre Sapkowski y CD PROJECT RED es una relación de amor y odio, mientras el primero afirma que no tiene ningún tipo de interés en los videojuegos y que estos han alterado su obra original, los segundos llegan incluso a afirmar todo lo contrario, que el autor de las novelas escribió el guión del primer videojuego.

Quizás, podamos pensar, el tiempo ha pulido su forma de pensar y ver los videojuegos. Nos volveríamos a equivocar de nuevo porque el señor Sapkowski es un hombre de ideas coherentes y estables, tres años más tarde volvía a firmar que un juego es un juego y una novela es una novela, aunque dejémosle a él que se explique:

“A book is the book, a game is the game. The video game is an adaptation, nothing else. It has nothing in common with my writing, with my storytelling. Under no circumstances may the game be considered a continuation of my books. The books and the game are two entirely different media. Different entities. Any mixing, mingling or blending is not allowed.”

Afirmación hecha en una entrevista al portal polaco Gamestar durante el año pasado, 2015, que queda de manifiesto su opinión sobre los videojuegos y el papel que juegan estos en su obra, ninguno.

La postura del autor de las novelas es, por tanto, clara y definitoria. No quiere saber nada de las adaptaciones videolúdicas, pero tampoco de las posibles adaptaciones cinematográficas y desde luego ni quiso ni tuvo nada que ver con las esperpénticas obras audiovisuales polacas referidas al Brujo. Pasemos, ahora, a intentar entender a la otra parte del conflicto, los creadores del videojuego. Para ellos no existe esta visión negativa, sino todo lo contrario:

“”We weren’t buying The Witcher,” says Iwinski (Fundador de la compañía CD Projekt), referring to CDPR’s purchase of The Witcher rights from author Andrzej Sapkowski. “We were buying a [story] and then we turned it into The Witcher, which became known all around the world”

Afirmaron en una entrevista a la revista Polygon en el año 2014. Ellos son, en palabras de Iwinski, los culpables del éxito internacional de Geralt de Rivia, visión que choca frontalmente con la opinión de Sapkowski.

La historia de CD Projekt no deja de ser curiosa, de vendedores indirectos de videojuegos en Polonia a traductores y distribuidores de los títulos de Interplay pasaron a encargarse de la adaptación del título Baldur´s Gate: Dark Alliance a ordenadores. Sin embargo, con la quiebra de Interplay no pudieron terminar la adaptación. Con el juego casi terminado y un motor diseñado para darle forma idearon un plan para monetizarlo, comprar los derechos de alguna saga conocida y crear un juego completamente original. Resultó que los derechos que compraron fueron los relativos al Ciclo del Brujo Geralt de Rivia de Andrzej Sapkowski, de gran fama en Polonia. Esto conllevaba una gran ventaja, ya tenían todo un mundo desarrollado y explicado en las novelas, una vasta cantidad de material, reglas, conexiones entre los países, una sociedad, una cultura, etc. Ellos solo tenían que idear una nueva historia, aunque no era fácil, tenían que mantenerse fieles a los libros sin la ayuda del autor.

blake-rottinger-13-6-15-snow-forest-web

De todos modos el contexto y el mundo creado por Sapkowski ha facilitado enormemente el desarrollo de los juegos protagonizados por Geratl de Rivia al dotarlos de un mundo rico y atractivo además de un personaje protagonista igual de rico y atractivo.

En otras entrevistas, los miembros de CD Projekt han admitido el apoyo del autor, como en una realizada para Gematsu en el año 2013, donde afirmaban que para el comienzo del primer juego Sapkowski había leído sus guiones y había dado su visto bueno a las historias narradas en los videojuegos, que tienen un emplazamiento temporal posterior a las narradas en los libros. De hecho, afirman que recibieron su bendición con estas palabras: “Go, children, and evangelize the world”. Líneas más tarde afirman que todo el trabajo de escritura de guión del videojuego corrió a su cargo.

En definitiva, podríamos resumir las dos posturas de una manera clara y concisa. Sapkowski vendió los derechos a una incipiente CD Projekt RED en un momento en el que la saga de Geralt de Rivia no era masivamente conocido. Este hecho permitió a los desarrolladores polacos hacerse con una licencia tan conocida en su país como El Señor de los Anillos por un precio que podían permitirse. Una vez realizada esta transacción el autor de las novelas se desentendió por completo de las adaptaciones a diferentes medios que tuvieron lugar más tarde, desde los conocidos videojuegos hasta los cómics, juegos de cartas y juegos de tablero. Para él, suponemos, le ha servido en dos aspectos, ingresar una cantidad indeterminada de dinero en su cuenta bancaria y darse a conocer internacionalmente en el momento justo, aquel en el que la fantasía épica ha vuelto a resurgir con fuerza gracias al éxito masivo de Canción de Hielo y Fuego, tanto en su versión literaria como televisa. Esta transacción no solo ha sido positiva para Sapkowski, por mucho que él la niegue, sino que también ha sido ridículamente positiva para la compañía desarrolladora, quien ha visto hecho uno de los trabajos más arduos para crear un juego de rol, el contexto. The Witcher está basado en unas complejas raíces polacas y eslavas que aporta un grado de profundidad que muy pocos juegos han conseguido introducir en los ordenadores o consolas. Además, Sapkowski creó un personaje protagonista basado en los héroes de las novelas negras de Chandler tremendamente atractivo y con un potencial aún por alcanzar para el desarrollo de un videojuego. Los creadores de The Witcher únicamente han tenido que mantenerse rectos y no salirse del guión ya establecido para crear grandes historias, todos los cimientos estaban ya situados, tan solo hacía falta levantar el edificio. Además ¿quién mejor que un estudio polaco para desarrollar un videojuego con una historia tan profundamente polaca?

Finalmente las dos partes han salido beneficiadas del trato, y podemos afirmar más, somos los jugadores los más beneficiados del trato, ya que han nacido de unas excelentes novelas unos excelentes videojuegos que portan lo mejor de estas. Una moralidad ilustrada en una larga y diferente escala de grises, un contexto político complejo, rico y profundo basado en la Edad Antigua, en la Pax Romana y las invasiones bárbaras. Una mentalidad y una esencia heredada de las obras de Tolkien donde la naturaleza y la tecnología luchan por su supervivencia, salvo que en la obra de Sapkowski es el hombre quien protagoniza la tecnología y la masacre de la naturaleza, al contrario que en la obra de Tolkien, donde los dos conceptos cobran vida propia. Un personaje protagonista en la línea de los mejores héroes de la novela policiaca y negra con una moralidad propia y diferente del resto de los personajes de los videojuegos. Y todo esto solo ha sido posible gracias a la unión de dos polos, la literatura y los videojuegos, hecho que nos demuestra la necesidad de las humanidades en campos tan marcadamente tecnológicos como el desarrollo de videojuegos, porque estos, en su mayoría, tienen un objetivo común con la literatura, contar una historia.